El equipo de Munro terminó el encuentro con nueve por la justa expulsión de dos jugadores, por faltas durísimas.
Almagro tuvo varias situaciones, algunas de ellas clarísimas que no pudo concretar para aumentar y en los últimos minutos casi lo lamenta, ya que "Cole" tuvo una chance que de concretarla hubiera sido una gran injusticia.
Nos trajimos tres valiosos puntos de una cancha muy particular, la de J.J., pegadita al Camino del Buen Ayre y Ruta 8, en donde hicimos de local sin público.

Tamaña paradoja nos tocaba jugar a metros del Camino del Buen Ayre, y lo que peor olía el justamente el aire.
La cercanía del Ceamse, las quemas y los basurales informales que rodean la cancha hacían los suyo.
De hecho la pelota se fue varias veces fuera de la cancha, y Almagro tuvo que poner a una persona en medio de una montañas de tierra, malezas y desperdicios para que las recuperara.


Almagro fue superior a Colegiales y por eso fue un justo vencedor.
Tempranito avisó Ruiz Sosa, de gran partido, rematando por encima del travesaño tras una habilitación de Arce.
A los 20 otra habilitación de Arce, en este caso para que remate Altamirano y el arquero despeje al córner.
La primera llegada de Colegiales fue cerca de la primer media hora, tras un remate de Vassoler que pudo contener el arquero Agustín Gómez.
Bien Lucas Sparapani por el medio, asociándose con el Koly y gran despliegue de Esquivel.
Así se terminó la primera parte, con un Almagro como claro dominador del encuentro.La segunda mitad Almagro salió decidido a ganarlo.

Un minuto más tarde la misma jugada: centro de Ronconi y el "Gordo", esta vez de cabeza remató cerquita del palo derecho del arco de "Cole".
La tercera fue la vencida para Altamitano que, tras un centro de Ruiz Sosa que Holgado pudo acomodar desde el primer palo, esta vez sí pudo empujarla a la red y festejar su gol.
A los 15 Ruiz sacó a Ruquet y puso a Lillo, y un rato más tarde salió Holgado de buen partido, ingresando "la Fiera" Quiroz, que nunca para de correr y poner.
De hecho al ratito de ingresar, Franco, le puso el cuerpo a Ravest, y le ganó la posición dejándolo en tal ridículo que fue a buscarlo con una dura falta que le hizo ver la roja al jugador de Cole.

¿Qué podría sorprendernos?
Los de Almagro sabemos que es muy difícil que terminemos tranquilos.
Ya lo sabrán...

La más clara la tuvo Altamirano quien se encontró mano a mano, frente al arquero, en la puerta del área chica, y remató queriendo colocarla con tanta displicencia, que la pelota se dirigió "tímida" y suave contra el palo.
¿Cuál fue la sorpresa?
Si señor, la sorpresa justamente llegó de ese palo, cuando de la misma jugada Colegiales tuvo un contrataque, de arco a arco, para terminar dando en el otro palo, el nuestro, el de Gómez, si es increíble, totalmente, nos salvamos de un empate que hubiera sido lo más injusto del año.
Final, triunfo que da esperanzas, tres puntos que alivian y generan buen animo para encarar lo que queda de este pésimo año deportivo.